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|   Por Lourdes Casanova   | El sueño de Brasil de convertirse en una de las principales economías del mundo parecía estar al alcance de la mano. Su década dorada de 2002 a 2012 convirtió al país en la séptima economía del mundo y el segundo mercado emergente por tamaño después de China. Los recuerdos de los años dorados anteriores, de 1964 a 1980, cuando la economía había crecido a un promedio de 10 por ciento, hizo creer a muchos brasileños que habían vuelto los buenos tiempos. Los viejos demonios de la hiperinflación, altas tasas de interés y turbulencia […]
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