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Consideraciones sobre el alquiler de autos

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Los viajeros que no están familiarizados con los desafíos de conducir en los países en desarrollo deben sopesar cuidadosamente los pros y los contras antes de decidirse a alquilar un vehículo en Latinoamérica.

La comodidad de contar con un coche alquilado a la disposición de uno es innegablemente atractiva. Pero cuando se trata de las congestionadas calles de una ciudad latinoamericana importante o la vasta red de autopistas interurbanas en países que van de Argentina a México, estar al volante puede resultar complicado.

 

Conducir en gran parte de Latinoamérica -un desafío aun para muchos automovilistas locales- plantea una gama de posibles problemas para los visitantes extranjeros. He aquí cinco cosas que debe sopesar antes de decidirse a alquilar un auto. 

  

1. ¿Las otras opciones tienen más sentido? 

Si hay una cosa en la que la mayoría de las ciudades latinoamericanas abunda es en taxis. Conseguir un taxi en prácticamente cualquier parte de los centros urbanos de muchas ciudades es fácil, y las tarifas típicas pueden ser bastante baratas.

 

En la Ciudad de Panamá, por ejemplo, un viaje a casi cualquier lugar del área metropolitana pocas veces excede los US$3, y en ocasiones la cifra es incluso menor. Los taxis suelen ser operados por choferes independientes y también pueden contratarse por un periodo extenso, desde unas pocas horas a un día, por una tarifa que hasta puede ser menor de lo que costaría un auto alquilado.

 

Si la seguridad personal es un importante motivo de preocupación, siempre es aconsejable consultar con el conserje del hotel. La mayoría de los hoteles de primera clase tienen autos y choferes privados a disposición de los huéspedes, de modo de suministrar un servicio seguro y eficaz. 

 

2. Las violaciones a las leyes de tránsito pueden sancionarse severamente y consumir mucho tiempo. 

Los días en que se ofrecía a un policía un soborno en efectivo pasaron hace mucho. No lo intente bajo ninguna circunstancia.

 

En años recientes, la mayoría de los países de la región han tomado medidas para profesionalizar sus fuerzas de seguridad públicas. Los intentos de sobornar a un policía conducirán casi con seguridad a una situación aún más difícil. 

 

Muchos países también han comenzado a utilizar modernas técnicas electrónicas de vigilancia para atrapar a los infractores. En Brasil, en un tiempo conocido por la temeraria actitud de sus conductores, estos se encuentran ahora entre los más dóciles de Sudamérica. El cambio se debe a que quienes se atreven a exceder los límites de velocidad son rápidamente rastreados y multados con cuantiosas sumas. A los infractores múltiples se les secuestran sus vehículos. Y tan solo un paragolpes que asome en la senda peatonal puede ser motivo de una multa.

 

3. Las condiciones de las rutas y la falta de señalización pueden ser problemáticas.

Las situaciones del tránsito urbano y rural plantean cada una de ellas diferentes exigencias a los conductores.

 

El rápido ritmo de desarrollo en muchas ciudades significa interrupciones en el flujo del tránsito, mayores congestionamientos y más largo tiempo de viaje. Una escasez de señales callejeras hace que saber dónde uno está en un momento dado no sea tan fácil.

 

Viajar más allá de los límites urbanos alcanzando las zonas ruralespresenta otros problemas. Cunetas angostas o inexistentes, iluminación pobre y la presencia de peatones, ciclistas, caballos y otros animales, todo ello complica la conducción, en particular por la noche. Quienes se aventuren al interior descubrirán rápidamente que la mayoría de los vehículos que circulan por los caminos no son autos particulares sino camiones de carga y autobuses de pasajeros. Los conductores de estos vehículos comerciales tiene poca paciencia con los automovilistas inexpertos que terminan en el carril equivocado o que conducen a una velocidad menor que el límite sugerido. 

 

4. Desventuras del estacionamiento y dificultades para devolver el auto.

El primer dilema que un automovilista puede enfrentar es uno aparentemente simple: ¿dónde aparcar? El viaje de un hotel a otro, donde exista el estacionamiento con valet, es una cosa. Sin embargo, conducir a una cita de negocios en una oficina del centro o a un almuerzo empresarial es otra. Encontrar un lugar autorizado y seguro para aparcar puede ser casi imposible, pero cerca de los restaurantes populares usted podría encontrar asistentes de aparcamiento no autorizados que dirigen a los autos a lugares vacantes y, por una propina, prometen cuidar el vehículo hasta que su dueño vuelva.

 

La tarea rutinaria de devolver un auto también puede ser problemática. El distrito de Bella Vista junto a la bahía de Panamá en la capital panameña, por ejemplo, alberga una cantidad de hoteles de cinco estrellas y los huéspedes pueden sentirse atraídos por la cercana oficina de una importante agencia de alquiler de autos. Sin embargo, debido a remodelaciones que se están llevando a cabo  en el edificio de la agencia y ciertas calles de circulación en un solo sentido, devolver un auto a ese sitio es casi imposible. Siempre controle con cuidado que el acceso a la agencia sea conveniente antes de elegir una firma de alquiler de autos. 

 

5. A veces, alquilar un auto es la mejor forma de recorrer la región o la manera más conveniente de llegar a su destino. 

En Chile, por ejemplo, conducir un auto no plantea problemas. La mayoría de los viajes entre ciudades chilenas se realizan por autopistas de acceso controlado operadas por concesionarios. Cada pocos kilómetros, señales bien iluminadas actualizan la información sobre límites de velocidad y la distancia hasta la próxima salida. También hay excelentes tramos de rutas libres de molestias en Brasil, Argentina y otros países.

 

Antes de tomar una decisión final sobre si debe o no alquilar un auto, busque el consejo de algún colega familiarizado con las particularidades del tránsito en el lugar al que usted planea viajar.Considere seriamente sus observaciones para decidir si tiene sentido alquilar un vehículo. 

 

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