LOADING

Type to search

Diario Libre, Dom. Rep. , Oct 31, 2011

Share

En directo - Leonel construyendo enlaces locales y globales

Joachin Bamrud es un veterano periodista y novelista con una trayectoria en medios de comunicación de los Estados Unidos. Funge como Editor Ejecutivo de Latin Trade Group y de Latin Business Chronicle. Ha cubierto para varios medios en América Latina, Estados Unidos y Europa. Además de cronista de diversas agencias de prensa, Bamrud ha sido redactor de Global Finance. Por considerar de interés, cedo este espacio a un artículo suyo publicado en la edición septiembre-octubre de la revista Latin Trade.

Cuando Leonel Fernández termine su mandato y se despida de la presidencia de la República Dominicana en agosto del año próximo, lo hará con cierta dosis de orgullo. Fernández ha transformado radicalmente este país caribeño de 9.2 millones de habitantes.

Cuando asumió la presidencia por primera vez en 1996, Fernández rápidamente puso su sello en tres áreas que luego caracterizarían sus tres mandatos presidenciales: una administración eficiente de la economía, grandes proyectos de infraestructura y sólidas relaciones internacionales.

Fernández ha sido presidente de la República Dominicana tres veces, la primera entre 1996 y 2000, la segunda entre 2004 y 2008 y la tercera desde 2008 para un mandato de cuatro años que finalizará en 2012.

Fernández, de 57 años de edad, es una mezcla tropical de Jack Kennedy y Bill Clinton. Como Kennedy, ha inspirado a sus compatriotas y ha buscado atraer a la gente más inteligente de su país. Fernández también comparte con Kennedy el honor de haber sido el presidente elegido más joven de su país.

Como Clinton, por otro lado, Fernández puede presumir de haber sido presidente (durante su último mandato) durante el período de mayor crecimiento económico de la historia de su país. También como Clinton, a Fernández se lo considera un orador brillante que no precisa leer sus discursos.

En 1996, la República Dominicana venía de atravesar varias décadas de aislamiento internacional, en parte debido a las prioridades que habían establecido sus líderes. Fernández, marcando un contraste con sus predecesores, ha asistido habitualmente a la Asamblea de las Naciones Unidas y viajado al exterior, algunas veces a lugares remotos, como Japón y Singapur.

Este interés internacional se debe en parte a las experiencias que vivió Fernández durante su niñez. Cuando tenía nueve años, su familia se fue a vivir a Nueva York, donde el futuro presidente se vio expuesto a muchas de las ideas que luego llevaría a la República Dominicana, como el sistema de subterráneos Metro.

Hoy en día, Fernández es uno de los pocos presidentes en el mundo que puede presumir de mantener relaciones cordiales con un amplio grupo de líderes políticos polémicos. No es casual que haya sido clave en las negociaciones que llegaron al acuerdo de paz de 2008 entre el presidente venezolano Hugo Chávez y su colega colombiano Álvaro Uribe, después de que el ejército colombiano entró a territorio ecuatoriano para atacar el campamento de un grupo terrorista colombiano. Esta acción provocó la reacción de Chávez, un aliado de Ecuador, quien amenazó con declarar la guerra a Bogotá.

Fernández no sólo ha mantenido buenas relaciones con Chávez y Uribe al mismo tiempo, sino que en los últimos años también logró tratar al entonces presidente estadounidense George W. Bush y al entonces líder cubano Fidel Castro.

Una propuesta reciente de Fernández de detener la especulación en los mercados internacionales de los alimentos y del crudo ha recibido apoyo de importantes líderes internacionales, incluyendo los primeros ministros del Reino Unido, David Cameron, y de Australia, Julia Gillard.

Por otro lado, en su país, Fernández ha logrado dos resultados concretos que han facilitado la vida de los habitantes de la República Dominicana: un entorno macroeconómico estable y grandes proyectos de infraestructura.

En 2004, cuando Fernández volvió a la presidencia tras cuatro años de ausencia, tuvo que enfrentar un contexto de hiperinflación y poco crecimiento económico. El cambio no puede ser más aparente: en 2004 la economía creció apenas 1.3 por ciento, mientras que en 2005, el primer año completo de la presidencia de Fernández, se expandió 9.3 por ciento. La inflación pasó de 51.5 por ciento en 2004 a 4.2 por ciento en 2005.

Desde entonces, el PIB ha crecido a niveles que van desde lo respetable hasta lo impresionante, y la inflación se ha mantenido relativamente baja. Mientras tanto, las políticas favorables a los negocios del presidente han promovido a la inversión extranjera.

"Según el modelo de desarrollo económico que nosotros tenemos en mente, el rol del sector privado es ser la locomotora del tren del progreso, mientras que el estado es apenas el mecanismo simple que lo pone en marcha sobre las vías", dijo Fernández en su discurso de asunción en agosto de 2004.

En momentos en que la mayoría de los líderes latinoamericanos han sido criticados por prestarle poca atención a la infraestructura, Fernández se ha ganado el mote de "presidente de la infraestructura".

Como muestra del gran gasto en este campo durante la presidencia de Fernández, puede decirse que a pocos minutos de aterrizar en el aeropuerto de Santo Domingo, un visitante puede usar un camino moderno que une la ciudad con el aeropuerto, cruzar un puente flotante entre la parte este y la oeste de la ciudad, y luego pasar por el túnel de la Avenida 27 de Febrero (una de las arterias principales de la ciudad) para llegar a la estación del subterráneo; todo gracias a las tres presidencias de Fernández.

El Presidente también ha iniciado grandes proyectos de construcción de caminos que unirán Santo Domingo con áreas turísticas clave en la costa norte y en el este del país. Esos caminos no sólo generan ventajas para quienes conducen y para sus pasajeros, sino también para sectores económicos como los puertos, el turismo y los bienes raíces.

Uno de los desafíos que han eludido a Fernández es el problema de abastecimiento eléctrico que sufre la República Dominicana, donde los cortes de luz han sido frecuentes, incluso antes de que Fernández incursionara en la política. Sin embargo, los expertos dicen que se ha avanzado durante sus tres presidencias.

Una vez que su mandato presidencial termine en agosto de 2012, Fernández probablemente seguirá involucrado en proyectos internacionales y en su propia fundación, Funglode, que estableció en 2000 y que ha generado investigaciones de primera clase en la República Dominicana, incluyendo las de varios prestigiosos expertos internacionales.

Pero sin importar lo que haga, Fernández seguirá dejando su marca dentro y fuera de la República Dominicana.

 

LINK

To read this post, you must purchase a Latin Trade Business Intelligence Subscription.
Scroll to top of page