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Capital Madrid, Spain, July 13, 2011

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EL MONITOR

España se convirtió en 2010 en el primer inversor del país andino

Latinoamérica: el interés sigue vivo por Perú pese a la incertidumbre

Las empresas extranjeras aguardan con tensa calma el discurso de investidura de Ollanta Humala

Carlos Álvaro.– La victoria electoral del candidato nacionalista Ollanta Humala y su próxima asunción oficial el 28 de julio como presidente de Perú no ha desanimado por ahora a las empresas españolas, que juzgan que el país andino sigue siendo uno de los destinos más interesantes para invertir. No obstante, las firmas españolas aguardan con tensa calma y gran expectación, como el resto de inversores, el mensaje de investidura que el dirigirá al país como motivo del día de las Fiestas Patrias, que coincidirá con su proclamación oficial como presidente. De este discurso se espera información clave sobre si Perú, uno de los países más dinámicos y estables de Latinoamérica en la pasada década, mantendrá en lo básico el modelo que le ha llevado a sumar 12 años seguidos de expansión o se encaminará por derroteros menos amigables con el mercado y la inversión. Algo que en España resulta trascendente: es el primer inversor en el nuevo Eldorado latinoamericano, donde operan ya unas 200 empresas hispanas.

Si bien no se ha disipado completamente el temor a que las políticas del nuevo mandatario puedan generar el inicio de un período de inestabilidad y marcar un retroceso en la apertura y en las reformas que han hecho de Perú uno de los lugares más atractivos para la entrada de capitales, las suspicacias sobre posibles nacionalizaciones o expropiaciones se han atemperado en espera de tener indicios fiables de si Humala se dirige por el camino del brasileño Lula o escoge la vía intervencionista de Chávez. De las últimas intervenciones del presidente electo parece colegirse que imprimirá un giro social a la política económica en un país que presenta aún datos inaceptables de pobreza y desigualdad, pero sin matar la gallina de los huevos de oro del modelo fijado por sus predecesores, Alejandro Toledo y Alan García. De momento, Perú es el cuarto receptor de inversión extranjera directa (IED) en la región, con 7.328 millones de dólares de IED en 2010, sólo por detrás de Brasil, México y Chile.

Consciente de la alarma y de la gran incertidumbre generada en los mercados financieros internacionales, así como del malestar y preocupación con los que la bolsa y el tejido económico y empresarial peruanos acogieron su triunfo y un posible giro radical de la política económica hacia derroteros chavistas, el líder de Gana Perú se ha esforzado desde su victoria en tranquilizar. Nada más confirmarse el resultado de los comicios, el presidente electo se apresuró a sosegar a las empresas españolas. En entrevistas con medios internacionales y españoles, y acuciado por el derrumbe de la Bolsa limeña y el temor a la fuga de capitales, aseguró que su gestión no dañará los intereses empresariales. "No se va a haber ningún tipo de estatalización ni nada parecido con Telefónica, ni con ninguna empresa española, extranjera o peruana", señaló entonces, tras prometer un Gobierno de concertación. Humala también ha tratado de marcar distancias con el ALBA, el mercado común que patrocina el eje bolivariano que lideran Hugo Chávez Evo Morales y Rafael Correa, y cuyas políticas han lastrado la inversión extranjera en sus respectivos países y ha preferido hablar de fortalecer bloques como Mercosur.

Máxima prudencia

No sin destacar que su Gobierno quiere corregir "imperfecciones" en la política económica y lograr una mejor y más justa distribución de los beneficios del crecimiento, Humala se ha empleado en dar la impresión de que no pondrá en tela de juicio las bases de la economía de mercado, ha hecho hincapié en que en sus planes no entran las nacionalizaciones y ha invitado a invertir en Perú. El líder nacionalista ya se había reunido en 2010 con las principales empresas españolas en Perú, al igual que hizo con las de Brasil y Chile, para "romper prejuicios" sobre los miedos que generaba su programa y su economía nacional de mercado. En aquella cita subrayó su respeto por los contratos firmados por el Estado, con posibilidad de renegociar términos en caso de que no ser respetado el interés nacional, pero sin romper las reglas del juego.

Con todo, y aunque ha mermado el miedo a la adopción de medidas lesivas para empresas e inversores, y desde las elecciones la economía real y los inversores han dado muestras de su intención de mantener los proyectos de inversión, especialmente en infraestructura, telecomunicaciones y energía, el temor no se ha evaporado y la situación es de tensa expectación.

Una pista clave de hacia dónde transitará la economía peruana podría conocerse incluso antes del discurso de Humala si el mandatario decide dar a conocer el nombre del ministro de Economía. Al contrario de lo que hizo Lula al ganar en Brasil, Humala no ha designado titular de Finanzas inmediatamente y aún mantiene esa incógnita, aunque la rumorología apunta a que el puesto será ocupado por Kurt Burneo, viceministro de Hacienda y director del Banco Central de Reserva del Perú bajo Toledo y catedrático en diferentes universidades. Humala sólo ha asegurado que el ministro saldrá de las filas de Gana Perú, que será un hombre experimentado y que seguirá una hoja de ruta del nuevo Gobierno propuso al pueblo peruano, pese a que el ministro saliente,  Ismael Benavides, le ha pedido que designe a un independiente para generar confianza y ha recordado al presidente electo que Perú precisa atraer 35.000 millones de dólares para continuar con su actual ritmo de crecimiento.

El interés continúa

De momento, y a la espera de acontecimientos, el interés de las compañías españolas no se ha deteriorado. Por el contrario, la crisis económica en España anima aún más a buscar negocios en áreas de gran potencial y crecimiento como Perú, especialmente en los sectores de infraestructuras, turismo, hoteles y seguros y energía. Muestra de que los empresarios hispanos siguen dispuestos a explorar vías de negocio o alianzas estratégicas en Perú lo ha constituido la gran presencia de potenciales inversores en el reciente Foro de Inversión España-Perú, organizado por el ICEX, y en el que han participado en Lima más de 40 empresas de diversos sectores, desde construcción residencial e industrial a energía pasando por obra civil, software, tecnologías de la información, agroindustria y metalurgia. Tras el evento, en el que han participado 120 compañías peruanas se han sentado las bases de un Memorándum de Entendimiento entre el ICEX y la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) para fortalecer las relaciones económicas y comerciales bilaterales.

Tampoco parece quitar el sueño la elección de Humala a multinacionales como America Móvil (Claro), que tras las elecciones anunció que invertirá 1.000 millones de dólares en los próximos tres años en Perú. O como LAN, que ha ratificado que continuará sus planes de invertir 700 millones de dólares en cinco años. En el importante sector minero, Southern Copper Corporation, también ha confirmado su intensión de seguir operando en el país. Todo dependerá, claro, del rumbo que Humala imprima, pero por ahora, y aunque es obvio que muchos inversores no están cómodos y hubieran preferido otra opción política, quieren creer que el mandatario, aunque no aplique una estricta política business-friendly, respetará el grueso del modelo económico vigente.

Esperando a Ollanta

Para España, el rumbo que se adopte es clave. Nuestro país es el principal inversor en Perú con el 21,3% de la inversión extranjera, seguido por Reino Unido (21,1%), EEUU (15,2%), Holanda, Chile y Brasil. Y, si se considera la nacionalidad de la casa matriz, el peso español es aún mayor: España ocupa el primer lugar con el 22% del total, seguida de EEUU (14,5%). Hay que señalar, no obstante, que la inversión española ha mermado últimamente y  sólo creció el 2,64% en 2010, año en el que la británica lo hizo el 15,58% y la estadounidense, el 14,74%. El capital español se dirige principalmente al sector comunicaciones (70% del total), seguido por la energía (16%) y el sector financiero (10%). Y es sustancialmente diferente del destino de las inversiones globales, donde el sector que ocupa el primer lugar es el minero (23,3%), por delante de las comunicaciones (18,2%) y las finanzas y la industria (14,9%).

Según el ICEX, de los 4.400 millones de dólares a los que se elevó la inversión de compañías españolas en Perú en 2010 (cifra que el ministro de Comercio peruano, Eduardo Ferreyros, decía esperar en enero que llegue a 8.000 millones en cinco años) 2.900 millones de dólares tuvieron como destino las telecomunicaciones, con Telefónica como principal inversor individual y una de las tres empresas que lideran las inversiones en redes de telefonía fija, inalámbrica e internet. Casi 712 millones de dólares se dirigieron al sector energético, donde Endesa (Edegel, Edelnor, Eepsa) es el principal inversor y abastece el 32% del mercado de distribución. En tercer lugar se sitúa el sector financiero, destino de 461 millones, y en el que Banco de Santander, BBVA y Mapfre son los grandes espadas.

En Perú operan más de 200 empresas españolas, desde grandes compañías multinacionales como las ya citadas más Repsol YPF, Cepsa, Abengoa, Acciona, Acerinox, Iberdrola, OHL e Iberia a medianas como Adolfo Domínguez y Aldeasa y pequeñas empresas agrícolas y conserveras. También están presentes las principales editoriales (Zeta, Planeta, Santillana y Vicens Vivens) y otras muchas firmas pertenecientes a los más variados sectores, desde Aenor, Eulen y Prosegur a Pescanova, Alcatel, Barlovento, Eólica Navarra y Red Eléctrica de España. El sector de viajes y turismo, así como el minero y el inmobiliario están, por el contrario débilmente representados (Continental, Sol Meliá, Viajes El Corte Inglés, Ingo Casa...)

Razones no faltan para el interés por Perú, que junto con Colombia protagoniza la segunda una segunda ola de gran inversión exterior en una Latinoamérica donde crecen la clase media y los consumidores con poder adquisitivo, tras la que tuvo como destinos a Brasil, Chile, México y Argentina y que aún está lejos de decaer. Y si el Gobierno Humala mantiene a Perú en la esfera de estabilidad, el país podría codearse con Brasil como líder en inversiones.

Buenas vibraciones

Según el Panorama de Inversión Española en Latinoamérica 2011 del IE Business School Perú es, con Brasil, México y Colombia, el país en el cual la mayoría de empresas españolas con presencia en el mercado latinoamericano prevé aumentar y mantener sus inversiones y comercio. El documento también señala que Perú es considerado el país de la región que presentará la tercera mejor expectativa de evolución económica en 2011, junto a Brasil y Chile.

También el Banco Mundial juzga a Perú un nuevo Eldorado. Según el ránking Doing Business 2011, la nación andina es la mejor para invertir en Sudamérica y la segunda de Latinoamérica tras México, y se ha convertido una plaza más atractiva que, por ejemplo, España, Italia, Grecia, Rusia y China. En un sólo año, Perú ha saltado del puesto 56 al 36 de esta clasificación que mide el atractivo para los negocios y las inversiones en 183 economías del mundo y que realiza la Corporación Financiera Mundial (IFC), brazo financiero del BM.

El Gobierno ha visto recompensado así en parte el esfuerzo realizado desde 2099, cuando lanzó el Plan de Mejora del Clima de Negocios para aumentar la competitividad, programa de reformas en áreas en las que el país debe seguir mejorando para atraer más inversión e impulsar el desarrollo empresarial. El ránking Doing Business mide indicadores de todo el ciclo de vida de un negocio, desde su creación y obtención de licencias, pasando por su gestión. El segundo lugar en Sudamérica, según este ránking lo ocupa Colombia (39) y el tercero, Chile (43). La mejoría peruana se refleja en que ocupa el tercer puesto entre los diez países que han implementado las reformas más efectivas para hacer negocios, además de haber aprobado reformas en registro de propiedad y permisos de construcción (el número de días requeridos para la obtención de permisos ha bajado de 205 a 188).

De hecho, y para incentivar la inversión, Perú se ha dotado en los últimos tiempos de tres reglamentos que permiten a las empresas invertir en proyectos de interés público y que sirva como pago a cuenta del Impuesto sobre sociedades, agilizar la toma decisiones en caso de disputas entre empresas en proyectos de inversión y crear asociaciones público-privadas. Eso sí, el convenio para evitar la doble imposición con España, firmado en abril de 2006 está paralizado en su tramitación parlamentaria en Perú.

También la última Encuesta Económica de la Fundación Getulio Vargas y el instituto Ifo hace que Perú presuma de un buen clima económico: sitúa al país en segundo lugar, tras Uruguay en el Índice de Clima Económico (ICE) de Latinoamérica, ambos países con 7,5 puntos, por delante de Chile (7,3 puntos).

Peor situación obtiene la economía peruana en el Índice de Competitividad Global del WEF, donde se ubica en noveno lugar en Latinoamérica, por detrás de Chile, Puerto Rico, Panamá, Costa Rica, Brasil, Uruguay, México y Colombia, y en el puesto 73 entre las 133 economías evaluadas. Con todo escala un puesto en Latinoamérica en 2010/11 y cinco a nivel mundial gracias a las mejoras implementadas en los mercados financiero y laboral, aunque advierte el Fondo advierte que las debilidades persisten en innovación, instituciones, salud, educación e infraestructura.

Para los inversores españoles en el ámbito público el sector de mayor interés es el de infraestructuras (transporte, telecos, energía, saneamiento), donde el Gobierno saliente ha detectado un enorme déficit y en el que se han puesto en marcha procesos de asociación público-privada. En el campo privado, uno de los sectores con mayor potencial es el de la construcción tanto de viviendas residenciales como de oficinas y centros comerciales y de ocio, de los que hay un acusado déficit.En el sector turístico, donde el Gobierno ha comenzado a implementar rutas complementarias a Machu Picchu, con actividades turísticas de cultura, aventura y naturaleza, se precisa cubrir el vacío existente en infraestructura hotelera. En este segmento, además, se da la circunstancia de que mientras España es el primer origen de viajeros a Perú, nuestras firmas tienen aún escasa representación. Otros sectores de interés son el agrícola (el dirigido a la producción de mercancías no tradicionales para exportación) y el de  producción de biocombustibles.

Tigre latinoamericano... por ahora

A día de hoy, y salvo que el rumbo político tome senderos que puedan dañar o comprometer gravemente la confianza interna y externa en la economía peruana, el país afronta el futuro con brillantes perspectivas en crecimiento. Según un análisis de Latin Business Chronicle basado en últimas previsiones del FMI, la nación andina registrará la mayor expansión del PIB y la menor inflación de Sudamérica durante el período 2010-14. El propio FMI augura un avance en torno al 6,6% en 2011 y el 5,9% en 2012, después de que el PIB peruano se expandiera el 8,7% en 2010, la tasa más alta de Sudamérica, lograda tras el frenazo (0,9%) de 2009 por la crisis mundial.

Además, Perú se está convirtiendo, salvo en sectores concretos como el textil, en una economía abierta que ha firmado TLC con los principales actores económicos mundiales y ha suscitado el máximo interés de los dos nuevos grandes inversores en Latinoamérica, China e India. Perú ha captado inversiones de Pekín por 2.350 millones de dólares en las últimas dos décadas, la cifra más alta de la región, a lo que se sumará inversiones nuevas por 8.640 millones que ya han anunciado empresas chinas en el sector minero. Además, negocia un tratado de protección de inversiones con la India, cuyas empresas mineras se disponen a invertir 700 millones de dólares en el país. La apertura comercial de los dos últimos gobiernos (Toledo y García) ha sido clave. Durante la misma, Perú ha suscrito tratados de libre comercio con EEUU, la UE, China, Canadá, Corea del Sur y Japón.

En este ámbito comercial, EEUU se mantuvo en 2010 como principal exportador a Perú (20,8% del total de las importaciones peruanas), seguido por China (18,3%), Brasil (7,8%), Ecuador (4,9%) y Japón (4,8%). EEUU es también el principal destino de las exportaciones (16% del total), por delante de China (15,5%) y Suiza (11%). España es el decimosexto proveedor con una cuota del 1,3%, y el octavo cliente (4% del total de exportaciones peruanas).

 

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