LOADING

Type to search

El Comercio, Ecuador, March 7, 2007

Share
Cinco gobiernos buscan sacar un beneficio de la visita de Bush
3/7/2007

Montevideo, Washington. AFPy AP

La gira de George W. Bush por América Latina, que empezará mañana, hará que los países anfitriones jueguen sus cartas para obtener algún  beneficio económico de la visita del residente de EE.UU. Esto ocurrirá a pesar de la mala imagen que tiene el Jefe de la Casa Blanca  en la región.

La gira de Bush, que se extenderá hasta el  14, está pautada por encuentros estrictamente bilaterales. Las agendas de las reuniones  estarán dominadas por el tema comercial en Brasil y Uruguay, el narcotráfico y la seguridad en Colombia y la  delicada cuestión migratoria en Guatemala y México.

“Aunque no tengan las mismas expectativas, esos países comparten la misma  certeza: la mejor manera de defender su futuro es fortalecer sus relaciones con  EE.UU.”, explica Adolfo Garcé, profesor en el Instituto de Ciencia Política de la Universidad de la República en Montevideo.

Enlaces de interés
BBC
El País
La Nación
Los intercambios entre el gigante  estadounidense y los países  latinoamericanos batieron un nuevo récord de 555 000 millones de dólares el año  pasado, con México a la cabeza, un aumento de más del 14 por ciento, según un  informe de Latin Business Chronicle.

La mejora reaviva las controversias en el Mercado Común del Sur  (Mercosur). El Gobierno uruguayo no se contenta con la pequeña  porción del pastel que le toca en suerte, y coquetea con la firma de un Tratado  de Libre  Comercio (TLC) con Washington.

Recibir a Bush otorga  “poco prestigio”, sobre todo después de los   triunfos electorales de izquierda en la región. Pero los gobiernos  están  dispuestos a  “correr un riesgo político a cambio de un beneficio económico”,  añade Garcé. 

No hay tanta agitación en Colombia, aliado incondicional de  EE.UU., y que solo espera la confirmación de un TLC y que se renueve la generosidad estadounidense hacia su lucha contra la guerrilla y el narcotráfico.

El presidente conservador mexicano, Felipe Calderón, insistirá en su oposición al muro fronterizo  para frenar la inmigración ilegal que construye EE.UU., y aspira a  orientar la ayuda de ese país  hacia un plan de desarrollo en México.
Derechos reservados ® 2000-2007 C.A. EL COMERCIO
Prohibida la reproducción total o parcial de este contenido sin autorización de Diario El Comercio
To read this post, you must purchase a Latin Trade Business Intelligence Subscription.
Scroll to top of page